El desastre de Annual

En julio de 1921, la Comandancia General de Melilla se vino abajo. El avance del general Silvestre sobre el Rif se derrumbó cuando las cabilas dirigidas por Abd el-Krim cercaron la posición de Annual. La orden de retirada del 22 de julio se convirtió en una desbandada perseguida y sin orden: uno de los mayores desastres militares de la historia de España. En medio del caos, una unidad conservó la formación y el sentido del deber: el Regimiento de Cazadores de Caballería «Alcántara» n.º 14 —hoy «Alcántara» n.º 10—.

Cuatro días que entraron en la historia

Al mando del Teniente Coronel Fernando Primo de Rivera —que había asumido el regimiento cuando su coronel pasó a dirigir todo el sector de Annual—, el Alcántara se convirtió en el muro que cubría a los que huían a pie.

  • 20 de julio: el Regimiento se concentra en el campamento de Drius.
  • 21 de julio: intenta sin éxito acudir en auxilio de la sitiada posición de Igueriben.
  • 22 de julio: comienza la retirada de Annual; la caballería protege los flancos de la columna.
  • 23 de julio: en el cruce del río Igán, los jinetes cargan una y otra vez contra el enemigo mientras el resto de la columna logra atravesar el cauce.

Los escuadrones cargaron hasta cuatro veces documentadas contra un enemigo muy superior en número. No combatían por conquistar terreno: compraban minutos con sus vidas para que otros vivieran. La protección del repliegue se prolongó hasta el 9 de agosto, camino de Monte Arruit.

«¡Soldados! Ha llegado la hora del sacrificio. Que cada uno cumpla con su deber.»
— Arenga atribuida al Teniente Coronel Fernando Primo de Rivera antes de las cargas

Primo de Rivera resultó gravemente herido en un brazo y cayó prisionero; murió poco después, a comienzos de agosto, a causa de la gangrena. No fue una excepción: el precio que pagó el Regimiento es difícil de asimilar incluso un siglo después.

691 Efectivos al comenzar
541 Muertos en combate
+90% Bajas totales
4 Cargas en el río Igán

De los 691 efectivos que entraron en combate, 541 murieron, 7 resultaron heridos y 67 cayeron prisioneros. De sus 32 oficiales, 28 perdieron la vida. Más del 90% del Regimiento quedó fuera de combate: una de las tasas de bajas más altas registradas por una unidad europea en una sola acción.

«La desbandada es protegida por las cargas de los escuadrones de Caballería de Alcántara, las únicas unidades que conservaron conciencia de su deber y contaron con jefes conscientes de su responsabilidad.»
— Indalecio Prieto, diputado socialista, Congreso de los Diputados, 1921

El reconocimiento, casi un siglo después

Durante décadas, la gesta quedó eclipsada por la magnitud de la derrota. El reconocimiento llegó el 1 de junio de 2012, cuando el Consejo de Ministros concedió al Regimiento la Gran Cruz Laureada de San Fernando, la máxima condecoración militar española (Real Decreto 905/2012). El 1 de octubre de ese año, la Laureada fue impuesta sobre el Estandarte del Regimiento en el Palacio Real de Madrid. Es el único regimiento del Ejército de Tierra que la ostenta por un acto colectivo.

Por qué lo recordamos

La Asociación Héroes de Alcántara Melilla nace para que esta memoria no se pierda. Reunimos fotografías, testimonios y documentos que mantienen viva la historia del Regimiento y de los hombres que la escribieron. Si tu familia formó parte de ella, esa memoria también te pertenece.

Fuentes y para saber más